"Ser como el polvo"
"En nuestra Parashá, Parashat Vayerá, vemos como Avraham Avinu intentó convencer a Ha´Kadosh Baruj Hu, que no destruya la ciudad de Sedom. Él sabía la cantidad de pecados que se cometían ahí, y que en realidad la ciudad se merecía que la destruyan e igual así vemos que Avraham intentó negociar con H´ que, si es que había una cierta cantidad de Tzadikim en la ciudad, aquello sea suficiente como para salvar toda la ciudad de ser destruida. Finalmente, a pesar de que Ha´Kadosh Baruj Hu aceptó la petición de Avraham, igual así no se encontraron Tzadikim en la ciudad de Sedom y finalmente tuvo que ser destruida."
Algo interesante que sucedió durante toda esta escena de negociación, es que Avraham Avinu le dice a Ha´Kadosh Baruj Hu [Bereshit 18:27]: “Va´Yaän Avraham va´yomar, hine na hohalti ledaber el H, ve´anoji äfar va´efer” (Y respondió Avraham diciendo: Me he aventurado de hablar con mi Amo, y yo soy polvo y ceniza). Al leer esto, y al analizarlo a simple vista, vemos acá claramente un acto de humildad de parte de Avraham Avinu. Sin embargo, veremos que en este verso, y en las palabras que fueron elegidas para realizar la comparación de Avraham Avinu, se esconde un elemento aún más profundo, y eso deseamos analizar.
Rav Tzvi Hirsh Mi´Riminov zt”l solía decir que toda persona tiene que andar con dos bolsillos. ¿Por qué? En un bolsillo debe tener un papelito que diga “Ve´anojí äfar va´efer” (y yo soy polvo y ceniza), y en el otro debe tener un papelito diga “Bishbilí nibrá ha´ölam” (El mundo fue creado para mí). Y a pesar de que se ve contradictorio a primera vista, el motivo es el siguiente. Hay momentos en donde la persona se puede sentir deprimida, se puede sentir miserable, poco querida, y en aquellos momentos lo que debe hacer la persona es inmediatamente volver a motivarse sacando y leyendo el papelito que dice “Bishbilí nibrá ha´ölam” (El mundo fue creado para mí). Y por otro lado, hay momentos donde el honor y la soberbia de la persona comienza a despertarse, y es en aquellos momentos donde la persona debe sacar el papelito que dice “Ve´anojí äfar va´efer” (y yo soy polvo y ceniza).
Rav Hirsh tenía una capacidad dotada de hablar en público. Una vez, cuando él ya era Admor, les dijo a sus Jasidim: “Seguramente, todos se han fijado que al final del rezo de la Ämidáh, cuando finalizamos “Shemoná Ësre”, antes de dar los tres pasos hacia atrás, decimos “Ve´Nafshí ke´äfar la´col tihie” (Y mi alma que sea como polvo para todos). Y la pregunta es: “¿Qué nivel existe al ser como el polvo? ¡Todos lo pisan! ¿Acaso no encontraron nuestros sabios otro termino para que pidamos ser y asemejarnos a él, solamente polvo?”
La respuesta para esto es lo siguiente. El polvo, si bien todos lo pisan, tiene un característica muy interesante que no tienen otros elementos en la creación, y es que antes de que lo pisen logra escurrirse hacia los lados, evitando y esquivando la pisada. Y a pesar de que nunca logra escurrirse por completo, y siempre queda una parte que, si se pisa, resulta que esa parte luego de ser pisada y justamente gracias al pisado se logra levantar con más fuerza e incluso vuela después de eso. ¿Se han fijado cuando un auto anda por un camino de polvo, o una persona camina o trota por un camino de polvo? ¿Qué es lo que sucede después de que la rueda gira, o los pies de la persona se levantan? El polvo se levanta y se eleva.
Eso es lo que nosotros pedimos de Ha´Kadosh Baruj Hu, que podamos ser como el polvo, de tal forma que igual si es que nos intentan pisar, logremos escurrirnos lo más que se pueda, y la otra parte, la parte que, si se ve expuesta a la pisada, logre que al igual que el polvo justamente producto de la pisada que sufrió logre levantarse y elevarse aún más.
Sin embargo, hay algo más profundo aun con la comparación del polvo. Lo cual va más allá de ser como el polvo y la tierra que simbolizan la humildad, al mantenerse en la parte más baja. Y es que, si nos fijamos bien, el polvo y la tierra tienen una característica única. Mientras más basura se tira sobre el polvo o la tierra, más enriquecidos y fuertes se ponen. Por ejemplo, para aquellos quienes han visto basurales que son cubiertos por tierra, lo primero que empieza a suceder ahí es que comienza a brotar pasto y todo tipo de plantas sobre esa tierra que tiene contacto con la basura. Es más, la tierra que fue expuesta a basura durante un tiempo, y se tiró basura sobre ella de tal forma que absorbió lo que es liberado por la basura, lo que se hace es que la remueven y luego es utilizada o vendida como tierra fertilizada, considerándose la tierra de más alta calidad para plantado.
¿Qué vemos de acá? Vemos que nosotros debemos tener la capacidad de ser como el polvo, de tal forma que sin importar cuanta basura se intente tirar sobre nosotros, el único efecto que debe causar cuando aquello pase es que debe convertirnos en personas más enriquecidas y más fuertes. Cada basura que se intente arrojar sobre nosotros, debe ser vista como una oportunidad de extraer lo mejor de aquello e integrarlo a nuestra fortaleza.
Rabotay, siempre va a haber gente que nos va a intentar pisar, y siempre va a haber gente que nos va a intentar tirar basura, no hay que tener miedo de eso, al contrario. A lo que nosotros nos incumbe, nosotros debemos preocuparnos de ser como el polvo, a quien cuando lo pisan se escurre y se eleva aún más, y a quien cuando le tiran basura se fortalece y se enriquece. Ese es el motivo por el cual tanto Avraham Avinu, como nuestros sabios, decidieron ocupar el término que seamos como el “Polvo”. No hay que olvidarse, y es algo que quizás muchos seguramente ya lo han vivido en carne propia: hay muchas personas en este mundo, que llegaron muy lejos en la vida gracias a todos aquellos que los apoyaron a lo largo del camino… sin embargo, les contarán que llegaron más lejos aún, gracias a aquellos que los dudaron y les tiraron basura a lo largo del camino.
Shabat Shalom u´Mvoraj