PIRKÉ AVOT - CAPITULO 1 : MISHNÁ 6 (PARTE 3)

PIRKÉ AVOT - CAPITULO 1 : MISHNÁ 6 (PARTE 3)

PIRKÉ AVOT - CAPITULO 1 : MISHNÁ 6 (PARTE 3)

“ve´hevé dan et col Adam le´kaf zejut” (y juzga a toda persona de forma positiva)Si nos fijamos bien, la mishná no dijo “col Adamsino que “col Ha´Adam, lo cual viene a decirnos que el deber de juzgar para bien recae sobre nosotros solamente cuando la persona en cuestión es conocida por ser una persona correcto, es ahí cuando en caso de verla haciendo algo que se ve un tanto curioso y se puede interpretar para mal – debemos esforzarnos y juzgarlo para bien. ¿Por qué? Ya que es una persona que posee un status quo de alguien quien es correcto.

En cambio en el caso que la persona que tenemos en frente nuestro es conocido por ser alguien malvado e incorrecto - carente de valores y principios, y lo vemos hacer algo que se puede interpretar como algo malo, en ese caso no poseemos el deber de enjuiciarlo para bien.

La Guemará en masejet Shevuöt [30a] trae que nuestros sabios aprendieron que el verso en la Toráh que dice [Vaykra 19:15]: “Be´Tzedek tishpot ämiteja” (juzga a tu pueblo con justicia) – que esto viene a decirnos “hevé dan et javerjá le´caf zejut” (juzga a tu amigo de forma positiva). Y tal como Rashi explica ahí, esto viene a decirnos que la Toráh a través de este vero no le esta hablando a jueces que se sientan en un juicio rabínico, sino que a toda persona normal común y corriente la cual ve que su amigo hace algo que se lo puede interpretar de forma negativa y por otro lado también existe lugar para interpretarlo de forma positiva, nos comanda la Toráh a que interpretemos la acción de nuestro amigo de forma positiva y no sospechar que esta haciendo algo malo.

Sin embargo, hay algo muy interesante en la forma que nuestros sabios explayaron este deber de juzgar para bien a nuestro amigo. La mishná nos dice “hevé dan le´caf zejut. La palabra “caf” viene a representar un “caf moznaim” (balanza), por ende lo que la mishnáh nos dice es que en toda situación donde se requiera aplicar cierto tipo de juicio, en otras palabras lo que se requiere hacer es que en caso de que se trate de una persona la cual es conocida como una persona recta, debemos inclinar la balanza hacia el lado positivo y juzgarlo para bien. De todas formas, hay otra cosa bastante interesante sobre este termino “caf zejut” que nos explica que hay detrás de juzgar para bien a una persona, y es que la palabra “caf” también significa “cuchara” en hebreo. ¿Qué tiene que ver una cuchara? ¿Cuál es la razón que la mishná utilizó el termino cuchara al momento de insinuarnos el deber de enjuiciar para bien? La respuesta para esto, es que en tiempos pasados cuando una persona tenia un zapato muy ajustado el cual le costaba ponérselo ¿Qué hacia? Ponía una cuchara entre el talón del pie y el zapato y con eso lograba ingresar su pie, parecido al aparato que encontramos hoy el cual se utiliza para ponerse los zapatos con mayor facilidad cuando el zapato es ajustado, lo cual también se parece a una cuchara. ¿Qué tiene que ver esto con enjuiciar para bien? En realidad tiene mucho que ver, ya que existen veces en las cuales poder lograr encontrar una manera de enjuiciar para bien a alguien quien hizo algo sospechoso frente a nuestros ojos no es una tarea fácil, y muchas veces se requiere tener una muy buena imaginación y hacer un gran esfuerzo para convencernos que las cosas que estamos viendo son como lo estamos pensando de forma positiva - a pesar de que la forma positiva que estamos pensando sea rebuscada, y no caer en interpretarlo como las otras miles de formas que podríamos pensar que la persona en frente nuestro esta haciendo algo incorrecto. Esa capacidad de interpretar algo para bien, muchas veces requiere una cuchara, ya que no siempre es fácil convencernos de que lo que estamos viendo es algo positivo y creerlo de verdad es algo bastante difícil de ingresar dentro de nuestras cabezas por ende debemos utilizar la “cuchara” para ayudarnos a ingresar este juicio positivo dentro de nuestra cabeza.

Se cuenta sobre un joven que se había comprometido para casarse y había recibido un dinero en efectivo con el cual iba a pagar el pie del departamento donde viviría después de casarse, y resulta que cuando llegó el Shabat en la Yeshivá se aconsejó con sus amigos que eran compañeros de cuarto sobre donde esconder el dinero durante Shabat para que este seguro, ya que en Shabat tenia prohibido cargarlo. Pensaron, y después de unos cuantos intercambios de ideas decidieron que el mejor lugar es ponerlo dentro de un calcetín y situarlo en el estante superior del closet donde todos ponen sus sombreros.

Llegó la salida de Shabat y cuando el joven fue a tomar el dinero – de repente se da cuenta que el calcetín con el dinero no se encontraba en el lugar donde lo habían puesto. Buscaron y buscaron en los estantes y cajones y no lograron encontraron el calcetín con el dinero adentro. Nadie de los que se encontraban en el lugar pensó en dudar de alguno de sus amigos que estaban presentes, ya que todos se conocían hace años y sabían que cada uno era temeroso del Cielo y por ningún motivo se le ocurriría hacer una cosa así de robar el dinero para el pie del departamento, llevaban años juntos y nunca se había perdido nada en el cuarto. Sin embargo, había en el cuarto un miembro nuevo, a quien nadie lo conocía bien aun, por ende de forma natural todos comenzaron a dudar de él pensando que quizás él es el culpable de que se haya extraviado el dinero.

El joven que era nuevo, comenzó a sentir de que todos estaban dudando de él, ya que inmediatamente se dio cuenta de la mirada que tenia cada uno. Fue ahí que de repente uno de los jóvenes se le acerca al novio comprometido a quien se le había extraviado el dinero y le murmura algo en la oreja, y después de murmurarle - al cabo de un par de segundos - parte corriendo y abre la sección inferior del closet – donde se guardan los zapatos, y encuentra que dentro de uno de los zapatos que se encontraban en la parte de atrás, se encontraba el calcetín con el dinero. ¿Qué había pasado? Resulta que el closet no tenia su muro trasero pegado a los estantes, y el calcetín se había caído por la parte trasera del estante superior hasta el ultimo estante del closet y había aterrizado dentro de uno de los zapatos impidiendo que se pueda ver con facilidad.

Y ¿Qué fue lo que le murmuró el amigo al novio en la oreja?

Le dijo: “Yo se que tanto tu como nosotros estamos sospechando de una sola persona en este momento, sin embargo, el Jafetz Jaim ya nos dijo que la razón por la cual Ha´Kadosh Baruj Hu creó lo que se llama “Svará Äkumá” (explicaciones chuecas), es justamente para que encontremos explicaciones chuecas de cómo juzgar para bien en ciertas situaciones. Ven, pensemos que otra opción puede existir que haya sucedido con el calcetín y el dinero”. Y al cabo de un par de segundos de pensamiento se le vino a la cabeza la posibilidad de que se haya caído más abajo por atrás del closet y así finalmente llegó a encontrar el calcetín dentro de uno de los zapatos. Es decir, resulta que el joven nuevo era absolutamente inocente y si es que lo hubieran juzgado para bien desde un comienzo hubieran evitado hacerlo sentir sospechoso de forma gratis cuando todos lo miraron de forma sospechosa.

Una persona quien logra adquirir esta cualidad de juzgar para bien, se convierte en una persona más alegre y de mejor corazón consigo mismo, básicamente por el hecho de que el mundo entero pasa a ser algo bueno frente a sus ojos, y también la gente que lo rodea lo comienza a querer y apreciar más. Ya que todos saben que aquella persona siempre busca el lado bueno de las cosas en cada situación y busca como juzgar para bien a toda persona sin importar la situación que se trate – haciendo que la gente escuche de su boca solamente cosas buenas sobre el resto de la gente, nunca viendo a las personas de una forma negativa. Eso es lo que trae el Orjot Tzadikim [Shaär Ahavaá]: “u´l´ölam ishtadel limtzó zejut äl bené Adam bi´mkom she´efshar lihiot” (siempre debe la persona encontrar el merito al resto de las personas en situaciones que exista la posibilidad de hacerlo) “ve´yoter izaher mi´zeh” (y debe tener mucho cuidado sobre esto), “ve´az yihie ahuv la´kol” (y ahí será amado por todos).